Notas dispersas


De Marca
¡Oh dioses del Camp Nou! 

 Fecha: 19/12/2011 
Publicación: HM 

 No es impreciso decir que el Barcelona es el mejor equipo de la la galaxia. Convenció que lo es de nuestro planeta al vencer 4-0 al Santos de Brasil, en la final del Mundial de Clubes el pasado (consigo fecha) 18 de diciembre de un 2011 que está por concluir o queremos que concluya ya desde hace un año. La afirmación se sostiene porque no hay más futbolistas en la Vía Láctea. Fuera de esta tierra, los telescopios de la NASA no han detectado seres humanos, ni siquiera vida. Entonces, la afirmación es obvia o una sandez, pensarás, pero mira: si hubiera futbolistas en, digamos, Orion, la humanidad podría retarlos con el equipo de Guardiola y las apuestas de nuestra prole nos darían las todas de ganar. Inimaginable el encuentro o las capacidades físicas y mentales del equipo contrincante; como sea, iríamos tranquilos, confiados, quitados de la pena, casi aburridos y sobrados al saber que Messi dejaría bailado al más férreo defensor de Orion, que el concilio entre Xavi e Iniesta ya es cósmico, que la contratación de Cesc Fábregas es de las mejores cosas que le han ocurrido a este pobre mundo atroz. Actitud similar a lo de enviar una canción de los Beatles al espacio en una onda sonora que viaja a 186 mil millas por segundo y que podrían llegar a escuchar seres extraños. Quienes sean, nuestro mensaje es claro: “acá rockeamos de este modo, ¿y a ustedes cómo les va?”. Sería un juego brillante y brillaríamos los hombres. El estadio, para ser neutro, sería en Bulbo, el centro de la galaxia y, según la Wikipedia, “la zona con mayor cantidad de estrellas”. Para incrementar el número irían Puyol, Busquets, Alves, Xavi, el equipo. Pagada la apuesta -a ver si tienen petróleo- de vuelta a casa muchachos, no nos vayan a querer retar en algo que no sean Beatles o Barsa, no sé, en compasión. 
Con su juego podemos mostrar un repertorio de saber que incluye hasta la teoría de Newton: "Iniesta: Yo nunca soñé con marcar un gol en una final de un Mundial, pero la jugué, Cesc me dio un pase, apareció Newton... Entrevistador: ¿Perdone? Iniesta: Lo digo [se ríe] por la jugada del gol. Cuando controlo el balón, sé que va a ser gol. Sólo tuve que esperar a que bajara para pegarle. ¿Y por qué baja? Por la ley de la gravedad. Puestos a buscar razones, también me ayudó a meter el gol ese detalle.” (El País, 09/2010) (Nota al pie de la grandeza: Barcelona jugó el mundial de países porque es como si fuera una madre patria. Su hijo prodigio, Messi, no quiso cantar el himno de su país en rebelión. Más aún: se cercioró de perder para no reñirle en modo alguno). 
Branding ya obligatorio. Si en la rueda de prensa, previa al clásico galáctico, un prepotente se nos pone al tú por tú, le decimos: “Tú eres el puto jefe, el puto amo”. Si un corresponsal salido del guión nos pregunta cuáles tres libros nos gustaron mucho, le decimos: “Nosotros no leemos. Nosotros jugamos bien al futbol. Si no jugó en la Roma de Totti nada tenemos que saber de Dante Alighieri, ni siquiera entiendo cómo pude recordar al autor si éramos los que olvidábamos autores, del italiano lo único que sabemos pronunciar es Calcio” (muy larga esta respuesta, se pide sugerir una menos descabellada). Si un entrometido interroga quién es el pulpo Paul pedimos un minuto de silencio. ¡Oh, pulpo siniestro!, ¡Oh, heredero del Oráculo de Delfos! Si un periodista de espectáculos pregunta si la Shakira de sus primeros discos y la Shakira reciente, novia de Pique, es la misma, decimos: (¿qué decimos?). (Aprovecho tanto paréntesis para proponer que pongan música clásica en los partidos del Barcelona: ¡Clair de Lune para los 56 pases ininterrumpidos que terminan en gol! Y que sea retirada la publicidad del futbol mexicano: ¡no vuelva nunca a estorbar nuestra mirada! y se elimine su Liguilla, que es invención funesta o ridícula). 
¡Oh, dioses del Camp Nou! ¡Si Zidane con ustedes estuviera ya sería monoteísta! Frente a ustedes se opacan Cristiano Ronaldo, Chicharito y hasta la luz del sol. (Si el comentario más reciente suscita reclamos de malinchismo por parte de una población del mundo que vive abajito de Estados Unidos, hágasele recordar que Chicharito is the best y mi fervor carece de nación). 
Si perdemos propongo que demos paso a una mejor vida. Si el más eminente filósofo del siglo XX apoyó al nazismo y la mente más ágil condujo a las bombas nucleares y el Barsa de Guardiola es derrotado, ya no hay nada más que hacer aquí.