Acuérdate de ti,
cuando luces de bengala iluminaron el cielo
en un día que no era tu cumpleaños.
Acuérdate de ti,
cuando acariciaste la arena
y rebosaba un mar bajo tus párpados.
Acuérdate
cuando acariciaste
cuando acariciaste
los labios de un amor:
creaste unos labios y un amor;
cuando dejaste de endulzar
tu café amargo
y te perdiste en la neblina.
cuando dejaste de endulzar
tu café amargo
y te perdiste en la neblina.