Siete de octubre

Acuérdate de ti,
cuando luces de bengala iluminaron el cielo
en un día que no era tu cumpleaños.

Acuérdate de ti, 
cuando acariciaste la arena 
y rebosaba un mar bajo tus párpados. 

Acuérdate
cuando acariciaste 
los labios de un amor:
creaste unos labios y un amor;
cuando dejaste de endulzar
tu café amargo
y te perdiste en la neblina.